¡Hola!

Bienvenid@ a Libres, un boletín mensual para compartir libros interesantes. Yo te cuento qué he estado leyendo, y si tú quieres me puedes recomendar un libro de vuelta.

El mes pasado – por primera vez – me salté una edición. Podría dar varias excusas pero ninguna que valga la pena. Lo que sí he hecho es pensar bastante al respecto.

La única gran conclusión que he sacado es un cliché tan trillado como cierto: no se puede hacer todo en la vida.

En la práctica: si te quedas leyendo hasta tarde, tienes menos horas de sueño. Si dedicas más tiempo a conocer nuevos amigos, tienes menos tiempo para escribir o hacer cualquier otra cosa que te interese.

Creo que esa es una de las desventajas de ser una persona que hace un poco de todo: sentir que siempre que estás haciendo algo estás dejando de hacer otra cosa. Supongo que hay otro tipo de personas, más monofocales, que no se les aprieta el estómago cuando dejan todo de lado para dedicarse solo a un par de cosas. Dicen que ese es el tipo de personas que terminan teniendo un gran impacto en el mundo.

Lo complejo es que cuando dejas de hacer lo que generalmente haces es que también entras en un conflicto de identidad. Si dejo de leer todos los días, porque me dedico a otras cosas ¿sigo siendo un lector? Y si no ¿quién soy?.

Se habla bastante de lo importante que es ser consistente y mantener tus hábitos, pero no tanto de que también es relevante tener la flexibilidad para cambiar una identidad que ya te quedó chica.

¿Tal vez es hora de un ajuste de identidad? En eso he estado pensando. ¿Qué piensas tú?

En términos de lectura, los últimos dos meses leí una novela de Murakami (tal vez mi escritor favorito) y un libro sobre divulgación científica que me gustó bastante.

Vamos a los libres de Septiembre (y Agosto).


📕 A Short History of Nearly Everything — Bill Bryson

La mayor parte de tu ADN no está dedicada a ti, sino a sí misma: tú eres su máquina reproductiva, y no al revés.

Una breve historia de casi todo (2003) es un libro sobre el origen del universo y del planeta Tierra, el comienzo de la vida, la aparición de los Homo Sapiens y casi todas las otras cosas que la ciencia nos ha llevado a saber sobre el mundo en que vivimos. Es un libro ambicioso que se nutre de todas las disciplinas imaginables, mezclándolas con un humor y una narrativa excepcional que hacen que sus casi 500 páginas se sientan más como una novela que un libro de divulgación. Definitivamente, el autor – Bill Bryson, de 70 años – es un maestro en su oficio.

Lo que más destaco de este libro: me entretuve tanto con las historias, chismes y dramas en que se metían los “hombres de ciencia” como con los hechos científicos como tales. Aunque a la hora de contar los hechos, también brilla el autor: sabe pasar directo a lo sorprendente y explicar lo fundamental de cada teoría o descubrimiento importante, sin perderse en los detalles técnicos. Todos los libros sobre ciencia deberían aprender de esta breve historia de todo, porque lo que más y mejor recordamos es siempre aquello que nos sorprende.

Por lo demás, este libro me hizo reencantarme con algunos temas que no visitaba desde hace años – especialmente biología y química – y de los cuales pensé que jamás podría volver a interesarme. Además me hizo reflexionar sobre la infinidad del universo, la pequeñez de nuestro planeta y lo milagroso e inusitado de la vida en la Tierra.

Completamente recomendado si te interesa aprender o repasar sobre ciencia, especialmente si te sientes en deuda con algunos de estos temas: este puede ser el libro que andas buscando para ponerte al día. De lo único que me arrepiento es de no haber leído este libro en español. Creo que me distraje mucho buscando palabras que no conocía y habría preferido avanzar más rápido. He visto buenas ediciones en español a un precio razonable.

📘 After Dark — Haruki Murakami

“Nuestra vida no se divide entre la luz y la oscuridad. No es tan simple. En medio hay una franja de sombras. Distinguir y comprender esos matices es signo de una inteligencia sana.”

Haruki Murakami – japonés de 73 años y eterno candidato al Nobel de Literatura – es lo más cercano que tengo a un escritor favorito. A pesar de lo mucho que me gustan sus novelas, trato de tomarlas con calma y no leer más de una al año. De hecho, After Dark (2007) recién es la quinta novela que leo de las 14 que ha publicado.

Me encanta Murakami por muchas razones. Una, es el ambiente que genera en sus historias: una mezcla entre urbanidad japonesa y elementos artísticos de occidente como el jazz o la música docta. Otro elemento genial de su literatura es como entreteje sucesos fantásticos con el realismo insustancial de la vida cotidiana. Sus personajes cocinan, lavan la ropa y hacen el aseo, pero también – y muchas veces al mismo tiempo – son víctimas de sucesos excepcionales y oníricos. Y por último, creo que Murakami es un maestro en retratar como fenómenos psicológicos como la soledad, la depresión o el trauma, interactúan cuando nos relacionamos con otros, especialmente con quiénes son más cercanos a nosotros.

Todo este elogio a Murakami es simplemente porque lo que viene ahora no es muy motivante: After Dark no me gustó para nada. Es una novela más experimental (toda la historia transcurre en una sola noche), con un final abierto (que más que terminar, simplemente se detiene), casi sin clímax y con elementos enigmáticos que no me terminaron de convencer. Es un libro corto así que ni siquiera creo que valga la pena hacer una sinopsis acá.

Solo puedo decir que si te interesa conocer a este autor (yo seguiré leyéndolo como buen soldado), comiences por Al sur de la frontera, al oeste del sol (1992). Esa es una novela breve que para mí una verdadera joya.


Muchas gracias por leer hasta acá. Si te gustó esta edición, tal vez te interese la de agosto del año pasado, donde hablamos sobre ética aristotélica y una novela de Murakami que sí me gusto.

También puedes echarle un ojo a la de septiembre del año pasado, donde leí el libro que me convenció de hacerme vegetariano.

Si no lo has hecho, me puedes seguir en LinkedIn: he estado escribiendo cosas breves ahí varias veces a la semana.

Nos vemos en la edición siguiente.

Un abrazo,